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América Latina y Cuba desde España

Autor: Michel Suárez

Autor: Michel Suárez, periodista. Madrid, España.
Contacto: info@michelsuarez.com

 

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Oppenheimer, el turismo y un informe del FMI

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El periodista Andrés Oppenheimer ha dado a conocer en su columna semanal la investigación titulada El fin de las vacaciones: implicaciones para el Caribe de la apertura del turismo estadounidense a Cuba. Ésta fue realizada por el economista del FMI Rafael Romeu. Sus datos y valoraciones coinciden con un breve y modesto artículo que publiqué en 2005 y con el que llegué a conclusiones similares. Lo rescato del olvido porque, pese a que algunos de los líderes políticos que se mencionan ya son historia y las estadísticas se mueven según los años, el fenómeno no ha variado un ápice.

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26 de enero de 2005

La alevosía caribeña

  • ¿Qué se esconde tras la complicidad de los gobiernos insulares con el régimen de Castro?

por MICHEL SUáREZ, Madrid

Ralph Gonsalves, primer ministro de San Vicente y Las Granadinas, acaba de abandonar Cuba con la convicción de que Fidel Castro es "un hombre excepcional" y orgulloso de que él y su partido político hayan apoyado siempre a la revolución.

El gobernante del pequeño Estado insular, al igual que en su momento Michael Manley, y más cercano en el tiempo, Percival Patterson, ambos líderes de Jamaica, no han ocultado sus afinidades con Castro, en un maridaje que raya lo absurdo. Sin embargo, sería inimaginable pensar que la "atracción fatal" entre ellos está condicionada por sentimientos ideológicos.

Aparte de la indolencia con que la comunidad caribeña ha manejado el asunto cubano en los últimos 46 años, en las actitudes de los líderes regionales subyace algo más que simple indiferencia. Descartadas la sintonía ideológica y la inercia, habrá que apostar por la teoría de la premeditación y la alevosía para desentrañar por qué prácticamente el Caribe en pleno ha apoyado a la única dictadura del área.

Además de San Vicente y Jamaica, los gobiernos de Barbados, Trinidad y Tobago, Santa Lucía y Granada, entre otros, han mantenido desde 1972 intercambios políticos de alto nivel con La Habana, a pesar de que para Castro el Caribe jamás fue una zona prioritaria, en tanto el CAME y su círculo de influencias políticas y económicas permanecían distantes. No fue hasta 1989 que Cuba volvió la vista para "darse cuenta" que el Caribe existía, más allá de episodios anteriores aislados.

Sin embargo, y contando lo dicho, nada ha impactado más negativamente en la opinión pública que la lamentable posición de Bahamas. El gobierno de Nassau ha ido más allá que el resto de sus homólogos insulares. Las continuas denuncias de organizaciones internacionales de derechos humanos sobre las torturas y violaciones a las que son sometidos los balseros cubanos que llegan a las costas bahamesas, dejan pálida la complicidad del resto.

Los hechos del pasado 7 de diciembre, en una cárcel donde estaban detenidos varios disidentes que habían huido en balsas, son sólo la punta del iceberg. Los balseros se plantaron en huelga de hambre por las pésimas condiciones y el maltrato de que estaban siendo objeto, a lo que los guardias reaccionaron disparándole balas de goma. En el grupo había varias mujeres y niños, algunos de los cuales también fueron golpeados.

¿Qué hilo une estos hechos violentos con las lamentables actuaciones políticas del resto de los gobiernos insulares? ¿Qué se esconde tras la represión visceral de Bahamas contra los disidentes que llegan a sus costas o tras la connivencia del resto de los gobiernos con la perpetuidad del régimen?

Temor por el cambio

Los indicios apuntan a una terrible conclusión, que el pueblo cubano no debe olvidar con el paso de la Historia: a las "hermanas" islas caribeñas, la República Dominicana incluida (aunque más disimuladamente, en dependencia de quien gobierne), les conviene el actual statu quo de Cuba.

Antes de la llegada de Castro al poder, Cuba —la más grande isla de la región— era el escaparate o la vitrina del resto. Tanto la posición geográfica como la fluidez del intercambio comercial, tecnológico y cultural con Estados Unidos, la dotaron de una situación de privilegio. Con la irrupción de Castro sobrevinieron los cerrojos, el embargo económico y el aislamiento del régimen, lo que originó un nuevo reparto del pastel entre otros destinos de la zona, por sólo mencionar el trascendente tema de los flujos turísticos.

La reversión de la actual situación política cubana podría resultar perjudicial para muchos países del área. De hecho, en las tres cumbres de la Asociación de Estados del Caribe (AEC) —celebradas en Puerto España, Santo Domingo y Venezuela—, los documentos finales sólo pidieron el fin de la Ley Helms Burton y no del resto de la legislación relacionada con el embargo (verbigracia, la prohibición de los viajes de turistas norteamericanos a Cuba). Tampoco las declaraciones de las cumbres han exigido a Castro el cumplimiento de las cláusulas democráticas que supuestamente rigen el trabajo de la AEC.

Un cambio en las condiciones actuales, con el regreso de la economía de mercado y la democracia a la Isla, y la puerta abierta al turismo norteamericano, no sólo sería un ruido en el sistema de las economías caribeñas, sino la vuelta del papel protagónico de Cuba en las relaciones con Estados Unidos.

El reparto de la torta

Sólo en 2004, el Caribe, según informes de la AEC, recibió 14,5 millones de turistas. De ellos, un poco más de dos millones tuvieron como destino a Cuba. Según el gobierno de Bahamas, este país registró 4 millones y medio, el 83% procedente de Estados Unidos, lo que representó el 60% de su Producto Interno Bruto. Esto último de acuerdo con informes del Departamento de Estado de EE UU.

Una situación parecida ocurre en Jamaica, donde el 71% del total (un millón 278 mil 921 de visitantes en 2004), procedió de Norteamérica, al igual que la mayoría de los 2,9 millones que recibió República Dominicana.

¿Serán capaces estas plazas de afrontar de igual forma una apertura democrática en Cuba, con dos millones de cubanoamericanos y sus descendientes viajando cada año y ambiciosos cálculos numéricos que incluyen al resto de los norteamericanos?

Sólo en el año 2000, y a pesar de las restricciones, viajaron a Cuba más de 76.000 norteños, una cifra que no llegó al 5% del total de las emisiones de EE UU hacia el Caribe, según datos de La Habana.

A la perspectiva turística se suma un aspecto nada desdeñable: a las islas caribeñas —ex colonias o que mantienen algún estatus semicolonial (real o simbólico), del cual contradictoriamente no desean salir—, les place el enfrentamiento del "pequeño David" con Estados Unidos, en una lidia de toros que prefieren disfrutar desde la barrera.

Ante un panorama así, en "una pelea de león contra mono, y con el mono amarrado", la comunidad caribeña duerme tranquila. Con Fidel Castro en la puerta de Cuba, llave en mano, y con la garantía de que mientras permanezca el régimen Estados Unidos no cederá, Bahamas, Jamaica y compañía hacen su agosto, aunque eso signifique el fin para la antes "iluminada" isla de Cuba.


¡Que viene Obama…!

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La estrategia de sembrar obstáculos en el camino del diálogo es tan propia del castrismo como su esencia represiva. La más reciente argucia, elaborada en conjunto, intenta liquidar dos pájaros de un tiro: La Habana sabotea el proyecto "conciliador" de Obama y Moscú se desquita por el escudo antimisiles que planea Estados Unidos en Europa.

De otra forma no se entiende que un diario ruso cercano al poder revele estratagemas sobre un presunto desplazamiento de bombarderos nucleares hacia Cuba. El Kremlin lo ha desmentido, pero tímidamente, con una ambigüedad calculada. La Habana ni siquiera eso. La tantas veces zafia diplomacia cubana ha permitido que transcurran casi 72 horas (hasta la redacción de este post) sin pronunciarse sobre un tema muy sensible. ¿Por qué?

Avión bombardero Tupolev TU-160

Ahora leo más sobre el tema. El canal estatal alemán Deutsche Welle publica este miércoles que "expertos militares rusos aconsejaron la activación de una antigua estación de radar en Cuba, como reacción a los controvertidos planes estadounidenses de instalar un escudo antimisiles en Polonia y República Checa".

Hablan de la base de Lourdes, inactiva desde 2001. El experto Alexander Pikayev, del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales de la Academia Rusa de Ciencias, dijo a la agencia RIA Novosti, citada por la Deutsche Welle, que Cuba era "un lugar único, del cual es posible explorar el territorio estadounidense".

Para más coincidencia, el debate se producía mientras visitaba Moscú el presidente venezolano Hugo Chávez.

Con suficiente tiempo de antelación, el castrismo se prepara para hacer frente a una eventual administración demócrata. Lo hace con la mente puesta en la Bahía de Cochinos, la Embajada del Perú, la "marcha del pueblo combatiente", el Mariel, el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate…con Kennedy, Carter y Clinton como referentes históricos recientes.

Que conste que me resisto a hacer predicciones alarmistas sobre una posible administración de Obama. Tampoco me rindo ante evidencias históricas que no necesariamente tienen que reproducirse en el futuro. Sobre cada actuación, un juicio.

Hablo sobre los de enfrente, sobre los preocupados por el arribo de una supuesta distensión que caería como termita sobre la madera de Palacio. Y en dicho proceso, todo vale para ellos, incluso, intentar reeditar una minicrisis de los misiles —venida a menos— que les salve el culo un tiempo más.

Los "enemigos" son la gasolina del castrismo. Es la regla básica de cualquier sistema totalitario que se precie. Obama quizás ni llegue a la Casa Blanca. Y, si llega, incluso puede que mantenga intacto el núcleo básico de la actual política de Washington. Pero, por si acaso, La Habana juega a la ambigüedad del uranio con la complicidad de Moscú. Suficiente como para que el presunto diálogo de distensión ni siquiera comience.

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Actualización: ¿Fidel Castro me estaba escuchando? La opinión del anciano sobre el asunto en Cubadebate.


Patetismo argentino

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Cristina Fernández de Kirchner

Dos imágenes, en franca competencia por la primacía del patetismo, hemos visto esta semana desde Argentina.

La primera y más comentada por la prensa, la cara del matrimonio Kirchner tras el varapalo del Senado a la ley que incrementaba los impuestos ¡del 35 al 45%! a las exportaciones de soya.

La segunda, la explosión de júbilo de los sindicatos por la re-estatización de la compañía Aerolíneas Argentinas. Dos rostros como un poema, y una alegría injustificada. Ambas imágenes vertebran una idea, parcial pero idea al fin, de la Argentina actual, gobernada por una clase política lamentable y presionada por líderes obreros émulos del primer mundo y, al mismo tiempo, defensores de la tutela estatal hasta en la sopa, al más puro estilo soviético.

La gestión de Cristina Fernández no ha podido ser más desastrosa. Dimitir hubiera sido una solución momentánea, pero ni siquiera eso. ¿Qué puede esperarse de quienes no tienen reparos en seguir dando vivas a Perón y a Evita, clasifican de enemigos de la patria a los que se les oponen y acusan a los campesinos inconformes con la política fiscal de querer dar un golpe de Estado?

No basta con terminar de enterrar a Perón para solucionar el caso argentino, pero sería un adelanto impresionante si un día se dieran cuenta de la fuente nutricia de sus circunstancias.

Por otro lado, vemos la telenovela de Aerolíneas Argentinas. Según la ortodoxia piquetera, ahora que papá-Estado tomará nuevamente las riendas de la empresa, todo se remediará como por arte de magia. Habrá unos nueve mil empleados públicos más, con lo que eso conlleva, y miles de millones del erario nacional para sacar de la crisis a una compañía mal gestionada y endeudada, en parte, por el propio maltrato del gobierno.

No sé cuánto va a desembolsar el Estado para recomprar Aerolíneas, pero su precio inicial será sólo el menor de sus aprietos. Ojalá tengan suerte. Dicen los líderes sindicales que de esta forma se pone fin al saqueo de los españoles (el actual propietario es el grupo ibérico Marsans), invocando un discurso victimista que no encaja con el comprobado papel de las inversiones extranjeras como motor del desarrollo en países emergentes.

Así le va al país que un día creyó ser Suiza y hoy es Argentina, un hermoso país; tan bananero como sus vecinos.


Rafael Correa se traga la llave

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Protestas en uno de los canales intervenidos por el gobierno ecuatoriano, Gamavisión.

El oficialismo ecuatoriano, en medio de una rara polvareda, se ha sacado hoy un as de la manga, tras echar el cerrojo a futuras reformas de la Constitución. La aparición de un polémico "artículo 31" despoja de dicha potestad a los legisladores y la deja en manos del presidente de la República o de la iniciativa popular.

El inefable Rafael Correa no traiciona el modus operandi desplegado hasta ahora: utilizar los mecanismos de la democracia para volverla más débil. Después de atacar furibundamente lo que él ha llamado "partidocracia" y supuestamente fomentar la aparición de movimientos ciudadanos, ahora pretende despojar del estatus legar a los partidos o movimientos que no reciban el 5% del voto. Es decir, sólo podrán entrar al juego los actualmente poderosos, una estupidez que busca repartirse el botín electoral de la mejor manera posible: impidiendo una oportunidad al resto.

Ahora, el presidente blinda el modo de reformar la Carta Magna, un "candado constitucional", según sus opositores.

Lo que más preocupa es el grado de desconocimiento de los ecuatorianos sobre el documento que deberán votar el próximo 28 de septiembre. Sería pedirles demasiado. Los propios asambleístas están estupefactos con el maratón de aprobaciones de los últimos días. Las propuestas de la oposición ni siquiera se han debatido. La nueva Constitución lleva meses redactada en las oficinas del gobierno y el debate ha sido una farsa.

Según el diario El Comercio, el 99% de los ecuatorianos desconoce su contenido, pero las probabilidades de que sea aprobada es alta. La intervención gubernamental de los canales de televisiones TC-Televisión, Gamavisión y Cable Noticias (CN3), entre otros medios de comunicación, increíblemente ha disparado la popularidad de Correa, y la intención de voto favorable crece.

El orgasmo se avecina.


Regresando, y las predicciones de Murdoch

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Lo primero: perdonen el retraso en la moderación de comentarios. Si se viaja pocas veces al año, probablemente lo mejor sea desconectarse del todo, y eso he hecho esta vez. Vengo de Italia con más noticias de la huelga de vaporettos (lanchas del transporte público) en Venecia que de lo que está sucediendo en Cuba o América Latina. Aunque, sin dudas, el breve paso por Venecia, Florencia y Boloña —en algo más de una semana— ha sido sólo un relativo descanso. Por el patrimonio cultural de dichas ciudades (uno se ve obligado a marchas aceleradas) y por la "impertinencia" —llamémosle así— de todo el que se entera de que eres cubano y viene a preguntarte por los "resultados" del gobierno de Raúl Castro. Pasar inadvertido sería una bendición.

Ya con los pies en la tierra, nunca mejor dicho, reproduzco una entrevista con Rupert Murdoch, presidente de News Corp., publicada recientemente en uno de sus diarios, The Wall Street Journal. Murdoch habla del futuro de los medios de comunicación y de internet con su habitual mordacidad.

Rupert Murdoch y el futuro de los medios

Rupert Murdoch, presidente de News Corp., encabeza un imperio global de medios que ostenta propiedades como los estudios de cine 20th Century Fox, la editorial HarperCollins, la comunidad virtual MySpace, además de medios en Australia, el Reino Unido y Estados Unidos, incluyendo Dow Jones & Co., que publica The Wall Street Journal. En una entrevista con los redactores del periódico Walter Mossberg y Kara Swisher, Murdoch habló sobre el futuro de los diarios, la oferta de Microsoft por Yahoo, y MySpace vs. Facebook. A continuación, unos extractos de la conversación que tuvo lugar en el marco de la conferencia All Things Digital organizada por The Wall Street Journal.

Walter Mossberg: News Corp. posee empresas en toda clase de medios, incluyendo muchas en la Web, pero su corazón siempre ha estado en los periódicos. ¿Llegará el día, en cinco ó 10 años, en que ya no será rentable imprimirlos?

Rupert Murdoch: Tal vez. Dependerá de ellos. Me encanta comunicarme con la gente y los diarios son un medio para hacerlo. En términos técnicos, soy totalmente neutral. No me importa en qué plataforma aparezcan nuestras noticias, ya sea en papel, la Web o en un aparato móvil o dónde sea. En los últimos 10 ó 15 años, (los periódicos en EE.UU.) han reducido al máximo sus costos de producción..., pero no en periodismo. Ahora, tienen que hacer recortes en periodismo y van a deteriorarse enormemente...

Kara Swisher: ¿Cree que (el periodismo) impreso sobrevivirá?

Murdoch: Creo que los medios impresos existirán 20 años o 30 después de mi muerte. Mientras tanto, transferiremos a Internet cada vez más contenido. Nuestro sitio Web va a ser cada vez más importante y también rentable... Tendremos un gran sitio gratuito... pero con todo el análisis, detalles y todo lo demás, la gente pagará. Eso es muy, muy valioso.

Swisher: Usted fue de los primeros en incursionar en las redes sociales. ¿Por qué escogió MySpace, y por qué esa área?

Murdoch: Llegamos tarde. Decidimos que había que entrar a la Web rápido y que nos habíamos dormido. Hallamos esta pequeña empresa llamada Intermix que poseía MySpace. Tres días antes de cerrarse el acuerdo, nos enteramos que Intermix iba a venderse a Viacom. Así que les dijimos que qué les costaba sentarse con nosotros todo el fin de semana... Nos pidieron US$50 millones más... y nos quedamos con la

compañía.

Mossberg: Suena muy distinto a lo que pasó con Microsoft y Yahoo, que duró meses.

Murdoch: Creo que pueden aprender de eso.

Mossberg: Usted estuvo involucrado en las conversaciones algún momento. ¿En qué forma?

Murdoch: Hemos estado hablando y trabajando con ellos desde la época de Terry Semel (el ex presidente ejecutivo de Yahoo), pero no han sido más que conversaciones vagas. En algún momento hubo una posibilidad de unir MySpace al portal, pero eso parece haber quedado descartado.

Mossberg: Facebook ha sido el predilecto de los medios tecnológicos. Pero parece que en los últimos seis u ocho meses se ha hablado menos de MySpace, aunque ustedes son más grandes, ¿Se está quedando atrás MySpace en términos de visibilidad?

Murdoch: En los últimos seis meses, hemos avanzado tremendamente. Dependiendo de la vara con que se mida, somos dos o tres veces más grandes. Cuando lo compramos, (MySpace) tenía 22 millones de visitantes únicos. Ahora tenemos 120 (millones) en todo el mundo y recién estamos iniciando nuestra expansión internacional... No estoy en contra de Facebook. Esta empresa ha hecho también un buen trabajo, pero es diferente.

Mossberg: ¿En qué sentido es diferente de su rival?

Murdoch: Creo que el mismo Mark (Zuckerberg, el presidente ejecutivo de Facebook) lo ha dicho, que se ve más como un servicio público, conectando a la gente. Nosotros somos una expresión personal, personas que buscan a otras personas, que buscan intereses comunes. Somos una red social de verdad.

Swisher: ¿Dónde cree que habrá más distribución (de contenido)?

Murdoch: Queremos monetizar nuestro contenido con derechos de autor. Queremos controlar la distribución de la forma más razonable posible.

Swisher: ¿Cómo ve a YouTube? ¿Por qué no los demanda (por distribuir su contenido?

Murdoch: Llegamos a la conclusión de que el beneficio que nos proporcionaba promoviendo nuestros programas era mayor que el daño que nos causaba.

Mossberg: ¿Y qué tal con las películas? ¿Hay un gran futuro para la distribución en las salas de cine y por DVD, o algo va a cambiar?

Murdoch: Creo que la gente todavía quiere salir. Depende de cuántas películas buenas ofrezcan. Si hay buenas películas, la gente las va a ir a ver. Quieren salir de sus casas de vez en cuando, en especial los más jóvenes.

Swisher: ¿Se imagina el día en que (las películas) se distribuyan en el cine, Internet y DVD al mismo tiempo?

Murdoch: Eso sería perfecto. Pero hay muchos intereses creados, como los de los dueños de cines que nos dirán que no colocarán las películas en sus salas a menos que les demos cuatro meses antes de sacarlas en DVD.

Mossberg: ¿Puede cambiar la economía de esos dueños de cines?

Murdoch: Cambiará. Cada vez la exprimimos más.

Pregunta del público: Los periódicos y las organizaciones de noticias locales están pasándola mal. ¿Cómo resuelve ese problema?

Murdoch: Creo que van a tener que aceptar márgenes de 10% en vez de 30%. Ya no van a hacer los monopolios ricos y sin problemas que fueron. Y algunos van a desaparecer. Están siendo atacados por periódicos gratuitos que no generan dinero... pero que tienen la capacidad de alterar el modelo de negocios de los periódicos tradicionales. Creo que hay muchos retos.

Pregunta del público: ¿Hay soluciones?

Murdoch: Sí, producir mejores periódicos, periódicos que la gente quiera leer. Dejar de escribir artículos para ganar Premios Pulitzer. Darle a la gente lo que quiere leer y hacérselo interesante.