lunes 1 de diciembre de 2008 22:04
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Los factores del país

A 106 años de fundada la República, el debate sobre nuestra mayoría de edad parece no tener fin.

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'Pepito', de Armando Patterson y Gerónimo Pérez

'Pepito', de Armando Patterson y Gerónimo Pérez.

Aunque el 20 de mayo fue vivido como una fiesta nacional, la República de Cuba nació bajo el signo de la frustración. En un artículo publicado ese mismo día en El Fígaro, Juan Gualberto Gómez se lamentaba de que los resultados de la Revolución del 95 "no han correspondido a las esperanzas que se pusieron en las ideas directoras y en los métodos propagados y recomendados por el fundador eximio del Partido Revolucionario Cubano", y reconocía que con la intervención "se desvió el sentido del movimiento que Martí preparara y organizara, y en esta desviación está la clave de la grave herida que sufre en este momento el ideal de independencia absoluta de la Patria cubana".

Para otros, más escépticos ante el discurso martiano, la independencia no era sino una gran catástrofe que hundiría al país en la anarquía, la barbarie y la dictadura. En su panfleto Cuba Libre. Anexión o independencia, Francisco Figueras señalaba los muchos obstáculos que hacían poco recomendable la República: clima tropical, falta de educación democrática, heterogeneidad racial, etc. Figueras usaba, claro, el lenguaje de la ciencia, un lenguaje positivista que, a fines de siglo, proclamaba la superioridad de la raza anglosajona sobre la latina. Según él, una "ley fatal de la herencia" pesaba sobre los pueblos "sembrados por España en América", y las dictaduras y caudillos latinoamericanos eran sus frutos; en cambio, los anglosajones "parecen haber descubierto el secreto de la mecánica social, como han resuelto también el secreto de la mecánica física".

No quedaba, pues, más solución que la anexión, y Puerto Rico estaba ahí como ejemplo. Por un lado, la guerra había sido un desastre. Por el otro, la anexión era "producto de leyes eternas que dirigen la mecánica social": como, según la gravitación universal, los astros pequeños tienden hacia los grandes, la isla de Cuba tendía naturalmente hacia los Estados Unidos. El protectorado, según Figueras, no era la solución, pues éste no podría garantizar el orden público interno. Unos años después, los sucesos de 1906 que desembocaron en la segunda intervención, primer punto crítico de la historia republicana, harían que Figueras viera confirmadas sus tesis y desempolvara un largo escrito terminado en 1899, Cuba y su evolución colonial.

En Nuestra América, Martí había dicho que "El premio de los certámenes no ha de ser para la mejor oda, sino para el mejor estudio de los factores del país en que se vive". Sin embargo, Martí mismo jamás emprendió este tipo de estudios; su discurso se mantiene siempre en un nivel poético, una retórica de la utopía o del subsuelo, cuya autoridad procede más de la literatura que de la ciencia. Mientras en aquel ensayo Martí invierte la perspectiva civilizadora de Sarmiento en una enérgica reivindicación del "hombre natural", los estudiosos de los factores del país, como Figueras y el joven Ortiz, no hacen sino continuarla, desarrollando una crítica del mestizaje autóctono que procedía justamente de aquellos discursos sociológicos e ilustrados que Martí intentaba trascender o desplazar.

En el prólogo de Cuba y su evolución colonial, fechado en 1899-1906, Figueras cuenta que siempre lo ha guiado la fe en la evolución: primero fue autonomista, luego saludó a la revolución, pero más tarde empezó a preocuparle la "finalidad de la guerra". Exiliado en Nueva York, se puso a estudiar Cuba, para ver si "las impurezas eran adventicias o congénitas". Y así se convenció de la incapacidad de la Isla para ser una nación independiente. Su alegato descansa en la descripción, nada rara entre los letrados positivistas de entonces, del carácter cubano como "infante" que lleva en su rostro "desde la cuba el hierro de los desórdenes paternos".

Dado lo transhistórico del carácter nacional, determinado por la raza y el medio, analizar al cubano es, para Figueras, diagnosticar una enfermedad, leer en la evolución histórica y la vida cubana un conjunto de vicios que se resumen en una frase: "debilidad de carácter". La indolencia, la afición al juego y al baile, entre las costumbres privadas, y entre las públicas, la tendencia al personalismo y al militarismo, son algunos de los rasgos que parecen verse confirmados por la "reciente y fulminante caída de la república" que lleva a Figueras publicar su estudio.

18 Comentarios


18 por A mis compatriotas INJERTADORES (Usuario no autenticado) 23/05/2008 11:20

¿Y por qué no poner al país en subasta, en eBay por ejemplo, a ver quién da más, a ver quién quiere hacerse de un país de renegados?

¿Qué nación no ha pasado, camino a su madurez, y aun llegada ésta, por situaciones calamitosas, por episodios de gloria y de ignominia? ¿A qué injertarnos en tronco ajeno, si tenemos la savia vivífica, el talento y la inteligencia humanos para avanzar hacia nuestra propia madurez?

Somos un pueblo joven y sospecho que en nuestra corta vida como nación hemos atravesado vicisitudes y avatares que otros de edad cuánto más venerable no han podido tampoco evitar, las que al fin y al cabo, hacen a los pueblos madurar.

No creo que la Providencia nos haya elegido para ser mejor o peor que nadie. Creo tan sólo que terminaremos por dejar atrás esta difícil adolescencia nuestra y, ya curados de espantos y pueriles mesianismos, lograremos acceder al fin a la madurez, a asumirnos como lo que somos, a reconciliarnos con nosotros mismos.

Los ‘injertadores’ no son menos escapistas e inconstantes que esos otros agrónomos sociales que ya conocemos de sobra. Los unos y los otros quieren resolver por célere trámite, lo que sólo puede ser fruto de laboriosidad, perseverancia y acumulación de sabiduría.

Los pueblos, como los hombres, no son canguros para andar a saltos.

Los pueblos que avanzan, lo hacen un paso tras otro. Y aquellos que han querido probar a ser canguros, por lo general no han logrado ser otra cosa que eso…

Una última observación a mis compatriotas ‘injertadores’: Ustedes inventaron los mulos, dechado de virtudes quizás, pero estéril.

17 por Luis David Fuentes (negocios17@yahoo.com) (Usuario no autenticado) 22/05/2008 8:40

Soy cubano, amo mi patria y los que allí dejé hace mas de 10 años. Como para ella y ellos les confeso mis mejores deseos y sentimientos, soy un devoto a la "anexión parcial" de Cuba como estado libre asociado de EEUU. Algo así como Puerto Rico, mi himno, mi idioma, y mi delegación a los juegos Olimpicos representando mi bandera, pero todo bajos las leyes de una sociedad como la de EEUU.
Me duele reconocerlo (por mi hiperego de Cubano) pero mis me identifico con lo concluído por Francisco Figueras, nuestra herencia hispana- africana es un carga grande a sopesar en nuestras aspiraciones a construir una sociedad disciplinada, trabajadora y sin corrupción. No dudo ni un minuto de la capacidad de los cubanos en echar para alante porque asi lo han demostrado en otros suelos, pero en Cuba las condiciones son diferentes después de medio siglo de corrosión social y depauperación social a los niveles mas bajos nunca antes existidos.
Si lo que deseo para mi pueblo es prósperidad, orden, libertad y respeto; y más que todo remendar toda la destrucción, la pérdida de valores y la podrición de la actual sociedad cubana, la formula mas rápida y eficáz es resguardarse bajo la sombrilla de una sociedad como la de EEUU. Sociedad imperfecta, pero por lejos la mejor diseñada en el mundo de hoy para el ser humano; donde las leyes se hacen respetar; donde todos tienen su lugar no importa la condicion, religión, sexo, raza u origen; donde el sacrifio se paga con la bonanza y sueños hechos realidad. Eso es precisamente lo que deseo para mi familia y amigos en mi caimán... Saludos desde Kentucky.

16 por Marti (Usuario no autenticado) 21/05/2008 21:00

que comentarios tan vergonzosos
!!!!!SIETEMESINOS!!!!!

15 por apatrida (Usuario no autenticado) 21/05/2008 8:40

20 DE MAYO
Creo que el Figueres tenia razón, hemos demostrado los cubanos que no hemos sabido gobernarnos , siempre necesitamos de un protectorado, primero americano, que gracias a el Cuba vivió algunos momentos democráticos, y luego ruso, con los resultados de la dictadura comunista que todos conocemos, ahora estamos bajo el protectorado venezolano, creo que lo mejor para Cuba hubiese sido la anexión, ahora creo también que a los americanos no les interesaba, como tampoco les interesa ahora, asi que un partido anexionista en Cuba actual, esta condenado al fracaso, ojala siquiera consiguiéramos que volviera el protectorado americano. Algunas reflexiones sobre la historia de Cuba, ahora en este marco del aniversario de la República:

Heroes los mambises? Los cubanos que vivimos en el exilio, ( y digo también los que están en el “exilio interno” dentro de la isla) hemos logrado abrir los ojos, y romper el mito impuesto por la propaganda castrista sobre los héroes revolucionaros, ya sabemos que en Cuba los que se incorporaron a la lucha revolucionaria no lo hicieron por el comunismo, ni por el internacionalismo ni por la revolución mundial, sino por la democracia y porque se reanudara la buena marcha democrática con unas elecciones libres (violentadas por el golpe de estado de Batista). Es hora ya de de desmitificar a otros héroes, los mambises, también sublimados por la propaganda nacionalista, esta vez en la época republicana, y continuada en la época castrista , donde se les ha hecho pasar por antiamericanos.
Damos por sentado los cubanos que el pueblo de Cuba apoyaba en bloque la Independencia de España, cuando los números demuestran que en 1898 en el ejercito español en Cuba militaba el doble de cubanos que en el Ejercito Libertador (80 000 frente a 30 000). Creo que la mayoría de la población le daba igual seguir como súbditos españoles, la anexión a los USA o la independencia, y que al final lo que estaban hartos de guerra y lo que querían era que terminara de una forma o de otra.
LA RECONCENTRACION DE WEYLER: Sin quitar lo nefasto de esta medida, no hay que olvidar que desde mucho antes se aplico en Cuba por parte de Máximo Gómez, de la política de la Tea incendiaria, una especie de “ Reconcentración a la inversa” que consistió en arrasar y quemar todo lo que existía en los campos de ganado y agricultura, se acostumbra a decir que era de donde España sacaba su riqueza ¿?, dado que el régimen colonial español no era comunista, debemos suponer que todo lo que se quemaba tenia un dueño, era propiedad privada de alguien, un terrateniente en el menor de los casos, y una gran mayoría de medianos y pequeños campesinos, a los que supongo no le haría ninguna gracia que les quitaran sus bienes y les quemaran casas y cultivos, empujándolos al hambre y a la miseria. La política de la Tea no fue tanto contra la riqueza de España, sino contra el mismo pueblo indeciso de Cuba, para quitar la paz y llevar la guerra a toda la población, creando una situación grave al gobierno de la colonia, demostrando que era incapaz de garantizar el orden y la seguridad como era su obligación. La Reconcentración de Weyler vino a agravar una situación que ya existía en los campos de Cuba, para cortar los suministros al Ejercito Libertador, que le entregaban los campesinos por la fuerza mas que voluntariamente, ( seguro estoy que nadie entrega a la patria los pocos animales y viandas que tenían para comer sus hijos) y fue nefasta para la imagen internacional de España.
EL INCENDIO VOLUNTARIO DE BAYAMO: Otro mito que si te detienes a analizarlo no resiste ni un minuto. Ponte tu ahora mismo en el lugar de un bayamés en 1868, siéntate en el salón de tu casa e imagina que lleguen unos hombres armados y te digan que por la libertad de Cuba es necesario quemarte la casa, esa que todavía estas pagando la hipoteca, Como te caería? El incendio de Bayamo y otros muchos pueblos (los mambises quemaban todos los pueblos que tomaban después de saquearlos antes de abandonarlos a las pocas horas ante la amenaza de las columnas españolas que venían a reconquistarlo) disto mucho de ser voluntario y seguro estoy que los vecinos temerían a los insurrectos como a una plaga.
ANEXIONISMO E INDEPENDENCIA: En sus orígenes lo que existió fue el anexionismo, alentado por los estados esclavistas del Sur, que deseaban incorporar a Cuba como un estado esclavista mas para sumar votos en el Congreso en la pugna que ya se avecinaba con sus vecinos del Norte. Fueron los que financiaron y pusieron los hombres de las expediciones de Narciso López a mediados del siglo XIX. La bandera cubana actual, a pesar de la leyenda del sueño que Narciso L. contó a Teurbe Tolón, está inspirada en la bandera de Texas, (y la de Céspedes ya ni te digo) porque estaba destinada a formar parte de la constelación americana. Cuando ocurrió la derrota de los sudistas en la Guerra Civil americana, a los vencedores estados del Norte no le interesaba incorporar otro estado mas a la Unión donde existía aun la institución de la esclavitud que tantos problemas les había costado erradicar, despareció el interés por anexionarse la isla de Cuba, y a los ricos hacendados cubanos y comerciantes no les quedó otro remedio que aferrarse a la independencia por tal de librarse de las ataduras aduaneras y del desgobierno de España, para lanzarse sin ese lastre a la vía del progreso y el desarrollo.
LOS ESTADOS UNIDOS SIEMPRE HAN QUERIDO APODERARSE DE CUBA: Creo que en realidad ha sido a la inversa, los cubanos somos los que siempre hemos pretendido incorporarnos a la Unión sin conseguirlo. Los americanos, como explique anteriormente, perdieron todo interés en anexionarse a Cuba a raíz de la Guerra Civil, los posteriores gobiernos, ejemplo el de Grant, uno de los vencedores norteños, apoyó sin reservas a España durante la guerra de los 10 años, los presidentes americanos se negaron sistemáticamente a reconocer la beligerancia y al Gobierno de Cuba en Armas. Los lideres mambises siempre anhelaron una intervención americana que sabían que era el único medio real de echar a España de la Isla, las luchas por la independencia se limitaron a crear un ambiente de guerra (mediante escaramuzas y guerra de guerrillas, que era lo único que podían oponer al poderío militar español, ni soñar con batallas decisivas) de cara a la opinión publica hasta que los americanos se decidieran a intervenir. Céspedes a poco de iniciar la lucha escribió a Washington pidiendo la anexión. Por ultimo nada impedía a los americanos anexarse a Cuba en 1898 y no lo hicieron, como mismo los cubanos aceptaron la Enmienda Platt, el tratado sobre las bases carboneras, y otras muchas cosas, hubieran aceptado la anexión, es mas , a muchos les hubiera gustado, lo cierto es que a los americanos no les interesaba. Sobre la Enmienda Platt, solo se aplico una vez en 1906 a petición de los propios cubanos: los lideres del Partido Conservador y del Liberal (cuando la reelección de Estrada Palma) y volvieron a pedirla años después, cuando al guerra de la Chambelona, pero para entonces los americanos estaban muy liados en Europa en la Primera Guerra Mundial y no estaban para tonterías, y les dijeron redondamente que NO.
Mucho se habla del antiamericanismo de Martí, cosa que me permito dudar, ya que salió de Cuba a los 16 años y vivió toda su vida, salvo pequeños y espaciados periodos de tiempo, en los Estados Unidos, parece que le gustaban las “entrañas” del “monstruo”.

14 por Carlton Solomon (Usuario no autenticado) 21/05/2008 8:40

Yo soy aun mas pesimista que lo era Figueras, pero sin las opiniones racistas. Cuba hoy dia vale tan poco que ni merece ser explotada. Ni eso.


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