Artes plásticas
¿Revolución o Rizoma?
La poética de Carlos Garaicoa, que entroniza historia y ficción, memoria y documento, ha tenido en el tropo de la ciudad su discurso fundamental. La ciudad como espacio literario deseado, como proyecto poético que se autoimagina y reconstruye a partir de sus despojos, presencias y soledades, pero, sobre todo, la ciudad como imagen del esplendor y ocaso de todas las utopías.
Ahí están proyectos como Rívoli o el lugar donde mana la sangre (Proyecto cruel), (1993-1995), que exhibe bellos y desconsoladores paisajes formados por edificios en ruinas de la Habana Vieja; la serie Nueva arquitectura (2001), a la que corresponden obras de "construcciones luminosas" como Tú puedes construir tu propia ciudad a tu propio riesgo, o la mágica Nueva arquitectura o una rara insistencia para entender la noche, que han marcado su discurso visual y, orgánicamente ,inscribieron también en su tropo citadino reflexiones sobre la arquitectura y el urbanismo.
Después está, quizás, su proyecto más intrépido y agudo: Continuidad de una arquitectura ajena (2001), expuesto en la Documenta de Kassel en el año 2002 y que rastrea la ruina de la arquitectura socialista, una arquitectura incompleta, que no llega a ser, metáfora de una revolución basada en conceptos modernistas, como individuo y sociedad, desarrollo y razón, los cuales, en este caso, expresan las limitaciones tanto de la revolución como del proyecto modernista para implantar una nueva sociedad y el hombre nuevo.
En esta última exposición, Revolución o Rizoma (2008), exhibida en China, el creador reflexiona sobre el dinero, el mercado y la acumulación en la sociedad globalizada. Emparentada con su anterior muestra, Postcapital (2006), realizada junto a Daniel García Andujar e Iván de la Nuez, esta muestra consolida la poderosa obra de Garaicoa, cuyo discurso ha marcado un dominio poético de ancho calado en los ámbitos de los altos circuitos internacionales de arte.
Fotografía: Ela Biakowka. Cortesía de la Galería Continua Beijing